Desde hace unos cuantos años ya, se ha comenzado a utilizar
la definición de “Terror Psicológico”
para definir a ciertas películas que, en verdad, no son de
Terror sino de horror.
Encabezando la lista de películas taquilleras de horror de
la última época encontramos a la indiscutida The
Blair Witch Proyec, que, como muchos deben recordar, nunca mostraba
a la monstruosa bruja del bosque de Blair ni elementos sobrenaturales,
fantasmas, tipos con machetes o motosierras. Sin embargo daba miedo.
Y cuando eso ocurre estamos en presencia del Horror.
El horror no trata necesariamente
de eventos terroríficos. El miedo y la conmoción llegan
de parte del lector al sumirse en la historia y las perversiones que
halla a medida que prosigue. Se trata de horror y no de terror, pues
no hay nada que nos venga a doblegar armado de miedo, sino que somos
nosotros mismos los que nos espantamos en la sucesión de eventos
extraños y los hechos macabros que se narran al respecto.
Es como cuando estas solo en
tu habitación, a mitad de la noche y te despierta el llanto
de bebe justo al otro lado de la ventana. Un quejido agudo, casi un
lamento suplicante que se silencia y aparece de repente con más
fuerza en la oscuridad. Y vuelve al silencio. Y piensas, tratas de
ser lógico. Yo no tengo niños cerca, como es que hay
uno llorando justo ahí, es mi imaginación. Agudizas
el oído, la brisa nocturna mueve los árboles y entonces
¡zas! Más fuerte ahora, ese bebe moribundo y sufriente
nos llama y nos amenaza al otro lado de la ventana. Tomando valor
abrís la ventana esperando ver algo espantoso… y te encuentras
con el gato del vecino llamando a su novia bajo la luna.
Bien, el miedo lo creaste tú a partir de un elemento que no
debería estar ahí. No es que se apareció un maníaco
con un hacha ensangrentado. Todo el miedo fue obra tuya.
Ahora bien, vamos a otra escena. Estas sentado en un bar tomando un
café y entran dos tipos armados a robar. Tienes miedo, tienes
Terror.
La mayoría de las películas
de terror y esas raras, donde no se ve nada pero te morís de
miedo, películas del novedoso ¿terror psicológico?
no son otra cosa que horror. Un miedo que persiste a través
de los tiempos y que ha torcido el camino de la humanidad hasta convertirse
en ley y condena al llegar a manos de las religiones del mundo. Especulaciones
tendenciosas sobre sucesos acaecidos en momentos cuando venció
el miedo.
¿Y cuando vence el miedo? Volvamos al ejemplo del gato que
maúlla en la ventana. Imagínense, si yo no hubiese abierto
la ventana para encontrarme con la realidad, a qué retorcidas
conclusiones podría haber llegado a la mañana siguiente.
El horror es la base de todas
las supersticiones, religiones y tragedias del mundo. Les recomiendo
disfrutar de las películas, pero luego de los títulos
volver a vivir en la realidad.